Infografía: Consejos para regresar al trabajo con fuerzas

Todo llega a su fin y el inicio de septiembre supone para muchos de nosotros el fin de las vacaciones y cambiar los días de sol y descanso por la oficina, la rutina y los horarios, una tarea difícil de afrontar. Aunque después del descanso deberíamos retornar con fuerzas, la mayoría de los trabajadores necesitan un plazo de una o dos semanas para adaptarse y superar el conocido síndrome postvacacional que en muchos casos implica: apatía, estrés, ansiedad, desmotivación, tristeza, irritabilidad e incluso, depresión.

Por ello, para afrontar el regreso con optimismo y fuerza vamos a darte las claves para hacer el día a día lo más llevadero posible:

  1. Optimismo: debemos dejar a un lado la negatividad y melancolía, y fijarnos en las cosas positivas. Existen pequeños detalles que pueden aumentar nuestra motivación como pueden ser una nueva agenda y repetirnos mensajes como: “Nada como unas buenas vacaciones para recargar baterías y aumentar nuestros ánimos para seguir luchando por alcanzar la felicidad”. Ten paciencia, volverás a acostumbrarte al trabajo.
  2. Priorizar las tareas. Empecemos poco a poco con un ritmo suave y relajado. Para resolver las tareas pendientes debemos priorizar lo más inmediato y evitar el agobio por el cúmulo de trabajo. Es vital planificar la semana y asumir que es imposible llegar a todo en poco tiempo.
  3. No volver el día antes: volver al menos dos días antes de incorporarnos al trabajo nos ayudará a acostumbrarnos a las funciones cotidianas (horarios, alimentación, horas de sueño…), ya que pasar de la playa a la oficina de un día para otro es una tarea dura para cualquiera.
  4. Ponerse al día. Con un café informal podemos ponernos al día y conocer qué ha pasado en nuestra ausencia; hablar y escuchar a los compañeros que también se encuentran en la situación de reincorporarse al trabajo puede ayudar.
  5. Adoptar retos nuevos. Proponernos nuevas metas nos ayudará a salir de la monotonía y a automotivarnos. Tener ilusión por algo nuevo siempre es gratificante.
  6. Las vacaciones terminan pero no el ocio: los sábados y los domingos debemos aprovechar para distraernos y desconectar lejos de la actividad laboral.
  7. Decora tu lugar de trabajo.La luz natural, las plantas verdes y una decoración agradable aumentan la felicidad y reducen el estrés.
  8. Hacer deporte: liberaremos endorfinas, la hormona de la felicidad, y nos sentiremos mejor; además eliminaremos tensiones y nos relajaremos. Los propósitos saludables también nos motivan para retomar el trabajo con más ilusión.