Desde hace tiempo se observa que los españoles empezamos a ser más conscientes del consumo de contenidos audiovisuales de manera lícita. Con el incremento de plataformas legales, más accesibles y baratas, se ha reducido el consumo ilegal, tal y como refrenda el estudio “Televidente 2.0” realizado por Telefónica, Ymedia y la agencia The Cocktail Analysis.

Según este informe los clientes de TV de pago recurren cada vez menos a las descargas y el streaming ilegal: un 73% en 2015 frente a un 77% en 2014, es decir una bajada de un 4% en sólo un año, incrementándose el número de suscripciones a la televisión de pago en 1.427.631 hogares. Por otro lado, el smartphone se perfila como el líder del consumo deslocalizado, pasando de un 69% en 2014 a un 75% en 2015.

La Smart TV se consolida en el consumo localizado, debido fundamentalmente al aumento de la oferta quíntuple donde se incluye la fibra óptica. Los contenidos con mayor penetración son las películas, seguidas de los videos musicales y las series, por detrás encontramos los documentales y los videos de humor y deporte. El rey en cuanto a contenido audiovisual es YouTube: el 90% de los internautas ha consumido algún video en el último mes, desde alguno de sus dispositivos.